"son las 3:18 y decido dejar todo atrás, ya no es tiempo de extrañar..."
El reloj marca las 3:00 de la mañana y despierto inquieto. Una vez más te habia soñado, una vez más no dije nada...
una vez más lo nuestro fue imposible.
Miro las 3:05 en el reloj, me acomodo de nuevo entre las sábanas y noto que ahora la noche es diferente; está bañada en la eternidad de tu ausencia.
Me pregunto cómo puede estar alguien ausente, si nunca ha estado.
Supongo que no es como aquel que no conoce a Dios y entonces no puede faltarle, tú a pesar de ello, a veces sigues faltando. A diferencia de tu no presencia, tu esencia nunca ha estado ausente.
Respiro, veo las 3:08 en el reloj y decido transportarme 10 años atrás.
Ahi estás, con tu blusa amarilla y tu sonrisa, tu mirada me decía tantas cosas; mi boca contenía mil más.
Recuerdo que las platicas interminables, sentarme a tu lado, caminar junto a ti hacia el auto, platicar de ti con mis amigos y sentir que sentías lo mismo, me hacia suponer que lo nuestro era como para siempre...
pero como siempre, nada paso.
Tu sonrisa y las pláticas interminables fueron para alguien más, no más para mi.
Caminar hacia el auto y hablar de lo que sentía por ti, fueron para mis amigos.
A las 3:15 de la noche y a tantos años de distancia, sigo sin poder entender porque nunca te expresé lo que sentía.
Creo que por eso a veces te sueño y al despertar me haces falta durante algunos minutos...
porque es la manera en que voy soltando tanto que dejé guardado, que de día se olvida pero que en noches como está se va agotando de a poco, hasta que de pronto ya no quede nada.
Son las 3:18 y decido dejar todo atrás, ya no es tiempo de extrañar.
No se cuanto más pueda quedar guardado, pero ya vendrá la noche 23 y tendré tiempo otra vez para extrañarte y pensar una vez más, que tal vez sea el último sueño, la ultima noche que te extrañe... si, tal vez.
1 comentario:
Que dificil es depsertar así, de sueños interminablemente prosperos y darte que ni siquiera estuvo ahí, carajo...
Publicar un comentario